El presidente, Rodrigo Chaves, y el canciller, Arnoldo André, anunciaron el deterioro de las relaciones de Costa Rica con Cuba mediante el cierre de embajadas.
Según las autoridades, se trata de una protesta contra la represión gubernamental en la isla.
El anuncio, en una conferencia de prensa semanal, solicitaba que Cuba dejara sólo un mínimo de personal consular en Costa Rica para atender a los migrantes.
El canciller Arnoldo André explicó que en los últimos meses se ha producido un empeoramiento de los derechos humanos. También criticó la creciente represión de las voces críticas al gobierno cubano.
Sumado a esto, agregan en el razonamiento el deterioro de la calidad de vida, desde complicaciones con el acceso a alimentos y medicinas, hasta oportunidades económicas.
Como resumió, todos estos factores hacen casi imposible nombrar personal diplomático costarricense para realizar adecuadamente su trabajo en La Habana.
André señaló que desde el 5 de febrero la sede diplomática en Cuba ya se encuentra sin personal.
Costa Rica tiene relaciones diplomáticas con Cuba congeladas desde la revolución de 1959, cuando se instaló el sistema comunista. En el segundo regalo de Óscar Arias, sin embargo, se reactivó el planteamiento de primer nivel.




