San José, 6 de abril (elmundo.cr) – Un fiel católico que vive del Conferencia Episcopal de Costa Rica al sacerdote párroco de Curridabat, padre Luis Enrique Guillén Salas, por sus comentarios contra el Gobierno de Laura Fernández.
Se trata de los católicos, Juan Alberto Richmondindicando en su carta a la Conferencia Episcopal que “estamos profundamente preocupados por el uso del espacio sagrado para emitir mensajes que, por su ambigüedad y contexto, son una tinte político disruptivo y polarizador”.
Según la denuncia, la situación se presentó al finalizar la procesión del Domingo de Resurrección, durante la Bendición con el Santísimo Sacramento del Altar, el Padre Guillén Salas pronunció la siguiente oración:
“Acércate al corazón de nuestros gobernantes. Comienza una nueva etapa, Señor. En los próximos días, requerimos que asistas con Tu Santo Espíritu y des sabiduría al nuevo equipo de gobierno. Señor, Si hay algún plan malvado en nuestros corazones, en el corazón de nuestros líderes; Si hay algún plan malvado, Señor, en los corazones de los gobernantes de las naciones, que tu amor santo y misericordioso, Señor, frustre todo lo que busca o genera el mal para la humanidad. “Interrumpir los malvados planes del narcotráfico”.
Para el denunciante, “estas palabras no pueden leerse de forma aislada. Fueron pronunciadas a las puertas de la toma de posesión de la presidenta electa Laura Fernández y en un clima de alta sensibilidad nacional e internacional. Al mencionar “malos planes” y vincularlos inmediatamente con el “tráfico de drogas”, el padre Luis levanta muy serias sospechas sobre la integridad de nuestros dirigentes.
“Además, al referirse a los “gobernantes de las naciones”, la comunidad interpreta una alusión directa a la figura de Donald Trump y a la tensión actual con Irán, sugiriendo que las políticas de las potencias extranjeras -con las que Costa Rica mantiene estrechos vínculos- tienen un carácter “maligno”“, añade.
Richmond dice que la naturaleza disruptiva del sacerdote que cultiva en la parroquia ha causado fricciones internas dentro de los equipos pastorales.
Por eso consulta a las autoridades católicas:
- ¿Es este el momento y el ambiente adecuado (la bendición con el Santísimo Sacramento) para tales intervenciones?
- ¿Es coherente con las directrices de la Iglesia que un párroco utilice la liturgia para alimentar la polarización política y mediática?
- ¿Qué medidas se tomarán para garantizar que la fe de los costarricenses no sea instrumentalizada en favor de agendas comunicativas específicas?




