

La comunidad científica y académica de Costa Rica está de luto tras la confirmación de la muerte de Raúl Mora Amador, un reconocido vulcanólogo cuyo legado cambió la comprensión y vigilancia de los colosos del país, especialmente el volcán Poás.
Conocido cariñosamente por algunos como el “Padre del Volcán Poás”, Mora ha dedicado décadas de su vida al estudio profundo de la Tierra.
Un legado forjado en ciencia y pasión
Además de sus títulos académicos, Raúl Mora fue descrito por sus amigos y colegas más cercanos como un hombre que “vivió con el alma puesta en la tierra”.
Según sus allegados, su trabajo no se limitó a los laboratorios; Fue un incansable trabajador del campo que supo descifrar los secretos del Poás, y se convirtió en su guardián y principal divulgador.
“Su trabajo, curiosidad y amor por el volcán Poás quedarán por siempre grabados en la historia de nuestro país”, se lee en el comunicado compartido por sus seres queridos.
Hasta el momento, la familia ha indicado que aún no se han dado a conocer detalles sobre los servicios funerarios. En las próximas horas se espera que varias instituciones nacionales rindan homenaje póstumo a quien fue uno de los pilares de la ciencia costarricense.




